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Bannister, los cuartos de final del WPT Open Alicante 2019 y Obama

El año pasado falleció el neurólogo Roger Bannister, cuyo ejemplo muchos entrenadores en algún momento utilizamos como herramienta de motivación. Lo que hizo famoso a Bannister no fue el mundo de la medicina sino el del atletismo.

En 1954 fue el primer ser humano en correr una milla en menos de 4 minutos. Por aquel entonces los supuestos entendidos en la materia sostenían que eso era imposible de lograr, agregando en algunos casos serias advertencias para la salud de aquellos que lo intentaran. En realidad, visto a la distancia, ¿por qué un número “redondo” iba a ser el límite? Y ¿por qué si el récord hasta ese momento estaba aproximadamente a un segundo de esa marca se afirmaba que sería imposible rebasarla?

Aquel año Bannister supero en un par de segundos la marca anterior y, de paso, rompió ese mito. Y si bien es una anécdota curiosa, el verdadero valor lo aportó algunos meses después. Porque casi inmediatamente después de Bannister, fueron varios los que pusieron su marca por debajo de los 4 minutos, con repetición de Bannister incluida.

Obama¿Y por qué se trata de un ejemplo que motiva? Porque esa pretendida barrera no era fisiológica o física como se sostenía, sino mental. Y cuando alguien logra superarla, entonces el mito se comienza a desvanecer y van proliferando los candidatos. Quizás algo similar haya pasado en las dos primeras rondas del WPT Open'19 de Alicante, en el cuadro masculino. De las ocho primeras parejas (los preclasificados), solamente tres accedieron a los cuartos de final (las parejas 2, 3 y 5). Esto es algo inédito y podría responder a un patrón similar al de Bannister, pero concentrado en el tiempo. Es verdad que en el pádel actual el nivel es parejo y habitualmente decimos que “cualquiera puede ganarle a cualquiera”. Pero si esto fuera tan cierto ¿por qué este tipo de resultados no son tan habituales y se dieron tantos en la misma prueba, algo que nunca había pasado? Seguramente esto tenga que ver con que nuestra mente en ocasiones necesita ejemplos, gente precursora que haya vencido obstáculos que nosotros vimos como infranqueables, ya sea por experiencias previas o por prejuicios adquiridos. Y una vez que vemos que aquello que parecía imposible -o muy improbable- alguien lo ha transformado en un hecho posible, desaparecen nuestras barreras mentales.

Seguramente el Circuito y los resultados se volverán a estabilizar, quizás con algunos cambios en las posiciones de la clasificación, porque este tipo de competiciones premian la regularidad. Pero es un gran dato que el statu quo se vea sacudido por acontecimientos de este tipo. Como dice Pablo Iglesias, “¡Sí se puede!”, aunque antes Obama ya había dicho “Yes, we can!”. Y en ambos casos usaron la frase pronunciada por otros que, como en el caso de Bannister, la gritaron antes.

M. E.